Caminando el túnel las luces del final me ciegan,
Los cristales de agua se rompen en mil gotas,
El gigante de ojos amarillos y blancos me traga,
La vida al borde del abismo, sólo un paso más.
El líquido negro por fin se enfría,
Se aleja la mano entumida,
Se cuela el sueño y la razón lo domina,
Todo en su lugar, todo con medida
El eco en las paredes retumbando en el vacio,
Las sombras en su baile, de luces sin brillo,
Tu ausencia en mi presente,
El pasado que no vuelve.
Uno a uno los peldaños se despiden,
Las pisadas en el mosaico atestiguan
La resequedad que deja la partida,
La tuya, en la nuestra, en la mia.
Cerradas las puertas recorrido el camino,
Los pasos me llevan una vez más
A lo ya repetido, al amor sin sentido,
Con todo y nada, la promesa del jamás.
El sonido de las calles, la sordera de mi mente,
Exhausta de retenerte, de saludarte en la mañana,
De hablarte por las tardes y dormirse en tu cama,
Resuenan los latidos del corazón inconciente.
Errático camino de apátrida perseguido,
Por tu voz, tus caricias, el ideal compartido,
Esculpido con cincel y martillo,
Los sentidos anudados en lo sencillo
Tu no estás, y no quiero que se así,
Solos tu y yo, tenía que terminar,
Comienzas a nacer donde yo perdí,
En el túnel, en la luz de mi andar.