Presente
Hace mas de tres semanas Nueva York me recibió de la única manera posible. Llegue a la una de la mañana, no tenia las llaves de mi departamento y la noche en el hotel mas barato costaba 150 dólares. Las bancas del aeropuerto se veían lo suficientemente cómodas como para que agarrara mis tiliches y me reposara sobre ellas. No bastaron ni dos minutos para que la ciudad me diera otro apretón en la mano, un inmigrante nigeriano trataba de convencer a un grupo de 15 jovenzuelos de entre 15 y 17 años de que el les conseguiría trabajo a todos en Baltimore, mi ciudad natal, que queda a cuatro horas de Nueva York. Dos horas mas tarde los 15 seguían al negro a la aventura o la perdición en búsqueda del sueño americano.
Después de pasadas las horas, la firma de contratos, las subidas y bajadas de taxis manejados por gente morena que uno no sabe de donde son porque no hablan ningún idioma que conozcas aunque ellos juran que es ingles, aterrice en mi departamento. A dos cuadras de la universidad, renovado, buen tamaño, magnifico, las cosas se arreglaban. El primer fin de semana me la pase buscando cosas para llenar mi cuarto, desde las sabanas hasta la lámpara para el escritorio. Todo listo, el sábado me lancé por una chela al bar que sin duda se transformara en el mas visitado durante mi estancia, acompañado de mi compañero de piso, Matt, 22 años, guerito del mid-west, callado, sobrio y muy estudioso, justo lo que necesitaba, sin sarcasmo.
El primer día de presentación fluyo sin mayores ni menores, el segundo ya tenia 150 paginas que leer para el día siguiente, para una de las seis clases que llevare durante el verano. Para el siguiente ya tenia otras 150 paginas mas la entrega de un ensayo. Para no hacerles el cuento largo, todos los días hay que leer al menos 150 paginas y entregar un ensayo, mas las clases y los trabajos en equipo, si, adivinaron, uno por clase. Además de las pequeñas cosas como ir a contratar el teléfono, abrir una cuenta de banco, etc. Verán, mi programa lleva la misma cantidad de créditos que un programa de dos años, pero el mió solo dura uno. Tal para cual, los dos un par de intensos.
Para mi sorpresa todo mundo es un fregon y si yo me consideraba nionio y traumado con las calificaciones aquí soy el mas relajado y tranquilo, aunque me toma el doble de tiempo escribir y leer en ingles. Así que nada de reventarse los fines de semana, ando en chinga también. Pero me encanta, estoy fascinado con lo que estoy llevando y para los que se pregunten que es, pues ahí les van mis clases de este verano: Química Ambiental (Orgánica e inorgánica), Climatología (entre otras cosas vemos termodinámica), Biodiversidad (= Biología de la conservación), Toxicología (Como afectan distintos químicos al cuerpo humano), Política Ambiental (claro esta, mi favorita), Hidrologia (sistemas hidráulicos de la Tierra) Cada uno con su respectivo laboratorio, es fascinante.
Pasando a temas mas interesantes. La extraño y la amo mas que nada en el mundo. A pesar de todo quiero estar con ella y no creo que haya nadie que pueda sacarla de mi corazón a menos que ella misma rompa el tejido (que dramático) y se salga. He hablado con Liv todos los días, y todos los días reafirmo porque quiero estar con ella, soy feliz a su lado y se cuela hasta el tuétano para abrazarlo cuando tiene frió. Liv es la mujer de mi vida hoy, y seguro lo será mañana y si lo es mas mañana es mas probable que lo sea el día siguiente.
Bueno chaparros solo quiero decirles que la hueva que estaba echando la estoy desquitando a gusto. La cantidad de trabajo es impresionante, pero no se como le hago para sacar tiempo de las piedras o es que estaba muy mal acostumbrado…. Jajaja!!! En fin, estoy contento, estoy bien y espero verlos a todos en Agosto, llego el 19.
Besos,
Oso
