Me comieron la lengua los ratones
Queridos todos,
Parece ser que de las brujas grises y otros placeres se ha terminado. Me gustaría que no fuese así el caso pero lo es. Me gustaría dejar de esperar que de pronto tomara un avión para recuperarme desesperadamente pero tampoco va a ser así y esperaré un rato más. Encontré algo que no esperaba en ella, así que por lo menos me consuela que no he perdido la capacidad de sorprenderme aunque me da miedo que habiéndolo hecho una vez más la próxima vez no se así de fácil.
También parece que esto del karma es cierto, yo corrí del compromiso con alguíen y ahora corren del compromiso conmigo. Las dos son válidas ¡Qué espanto! Ratón, creo que debemos dejar nuestras categorizaciones. Pero haciendo la urgente autopsia al cuerpo inerte de una relación terminada creo que me quedo con lo bueno y eso sí que es para variar. Nunca pensé encontrar a alguien que me aguantara tanto como Liv lo hizo (aunque claro, no me aguanto tanto como me hubiea gustado, jejeje), que me entendiera tan profundamente (espero no haberte quedado corto chaparrita) y eso que soy muy difícil. Dicen por acá las pocas personas que conocen del caso que ahora soy libre aunque yo considero que siempre lo fui, sólo que decidí, como tu, no estar contigo. Analízandolo exahusitavemtne, y si es cierto que se parece en algo a lo que yo viví, en el fondo se trata de voluntad: “Quiero estar contigo” o “no quiero estar contigo” (habría que agregarle una connotación de tiempo: ahora, mañana, en un mes, etc. Pero la omitiré para facilitar el ejercicio). Es una máxima, una decisión, evaluás los pros y los contras, si los contras superan los pros pues hasta ahí llego. Pero si quieres estar con alguien, mientras te de lo que quieres, no hay límites ¡Ojo! No estoy diciendo que el amor lo puede todo, pero la voluntad sí, el amor sólo ayuda a que la decisión se haga más fácilmente. Sacrificar estar contigo hoy por estar contigo en el futuro, sacrificar el trabajo, la chmba, el estudio, tus amigos, la familia, el dinero, etc. etc. etc. ¿Hasta qué punto? pues hasta el que la voluntad te imponga. Es equiparable, es intríncicamente inescapable, tu vas a dar lo que quieras dar, tautológico. No quiero aburrirlos con una disertación de amor y voluntad, pero al final del día la cantidad de amor pude estar directamente relacionada con la cantidad de voluntad.Hay dos actos que valen la pena analizar cuando de relaciones amorosas se trata:
1) Cuando A hace por B lo que A quiere para B sabiéndo que B lo quiere también, sacrificando la relación en el proceso. Claro que es una postura arrogante la de A de saberse todo poderoso, todo conocedor y admás mártir “sacrifico nuestra relación por tu bienestar.” Diría que en principio suena a estupidez, pero si se hace inocentemente, sí se hace con el corazón en la garganta, puede que sea verdad y nada que haga daño puede salir de ello.
2) Cuando A tiene como mínimo el máximo de B. Por alguna razón moral o ética A tiene ciertos principios básicos, categóricos, cuando entra a una relación independientemente de quién sea la persona con la que se va a relacionar. Uno de estos principios serían la fidelidad, la lealtad, la honestidad, la sinceridad, la compañía, el respeto, la puntualidad, la entrega entre muchos otros similares (listo sólo algunos de los que se cree más comunes aunque en la realidad son los más escasos). Sin embargo, cuando se tienen dentro de sí a priori no representan actos de amor, son actos automáticos, mecánicos, vacíos. Estos principios y las acciones que los acompañan tienen un valor intrínseco, independiente del amor. Sin embargo, con el tiempo, con la identificación de “el otro”, con el conocimiento de la existencia de “el sujeto”, los recipientes morales vacíos empiezan a llenarse de significaco. Cada uno de los detalles que se hacen por el otro obtienen vida propia, una vida edificada por la forma particular de comunicarse con aquél o aquella. Representa un mensaje claro lleno de cariño por B y por A, para A y para B. El problema es cuando la base de la que se parte está dislocada, cuando el trabajo por cumplir con estos principios básicos representa una ardua tarea para alguno de los involucrados, en éste caso B. A, por el contrario, lo trae consigo, en su forma de ser, en su educación. Para B representa un brinco sorprendete. En este caso será el amor que A sienta por B para esperar a que B lleuge al mismo nivel, o para que A llegue al nivel de B. Ambos representan dos acciones de voluntad, querer esperar o querer moverse hacia el otro, ambos son actos que estarán alimentados por la voluntad, aunque, no se amen. Sobran ejemplos de parejas en relaciones amorosas que no tienen amor. Prefiero estar sólo que en una de esas ¿tu no?
Así que como bien lo puso Alá, y no, no es el del más allá sino una compañera de la escuela, llegamos a diferencias irreconciliables ¿Por qué? Porque ninguno de los dos lo quiso lo suficiente.
Saludos a todos mushashos,
Gordolobo
