Livocéntrico
Ahora inspirado en la música de Ann (quien quiera que sea) me dispongo por segunda vez en este mes a llenar la pantalla de letras, como el espacio que se extiende ante mi: una alfombra multicolor, multiestructural que se acomoda acorde a donde mi voluntad me quiera llevar. Debo cambiar mi tono, hace menos de 40 segundos me has marcado para decirme que acabas de levantarte, para mandarme besos. Cambia el rumbo de mis pensamientos, mi palpitar, con una sola llamada, unas cuantas palabras, tu voz, tu sonido amodorrado. Mi corazón es un papalote con su hilo en tus manos. Còmo es que unas cantas frases acomodadas en ondas invisibles pueden hacer que todo mi cuerpo cambie físicamente siempre será un misterio para mi, como la vida, como el primer aliento. Mi eterna referencia está en tu boca, en tus sonidos, en tus ojos, en tu tacto. Mi contacto con el exterior a través de los sentidos por siempre te tendrá a ti como punto incomparable. Mi interacción con lo otro determinado por lo que siento contigo, experimentando el mundo con tu cuerpo sobre el mío, siempre a través de ti.
