Me mata de hueva
Por ahí me dijo un pajarito que casi guacarea cuando leyó mi blog, que le da una hueva tremenda verme siempre quejarme de lo mismo, que estoy obsesionado con las indomables, con las que jamás serán lo que yo quiero que sean. Por lo tanto, cada vez que voy tras ellas siempre habrá decepción, vacío, soledad… chale. Pero cuando salgo con las que no son indomables me matan de hueva… Otra de las razones porque mi blog es tan de hueva puede ser poeque solo escribo cuando me pasa una de esas mamadas, las bonitas no las publico, esas se las doy a ellas.
Por otro lado, se está fraguando una conspiración en mi contra. Me siento como en la primaria, un grupito se lleva contigo, luego no y tu formas el tuyo, luego regresan, se secretean, te hacen la ley del hielo, te sonríen hipócritamente, hay secretitos y chismsitos entre todos. Total que la greenga esta, otra más de las salvajes, esta emputada conmigo y creo saber porque pero todo está en las tinieblas, y ya sus amigas me ven con ojos de “vas a ver te voy a acusar.” Me mata de hueva pero ahí estoy.
Así que regresa el chango, el mandril, el oso, el berrinches, Orinoco, pendejo, puto, etc. Etc. Etc. Todos esos “nombrezotes” que me llamaban en la primaria, secundaria y prepa. Esos años mozos en los que siempre terminaba en una banca solo porque nadie se quería sentar junto a mi… para mis adentros me digo “mejor, me lo ahorro, sólo los que valgan la pena se me acercarán” El único pedo mes amis es que no estoy en mi casa, así que no hallo a ningún(a) valiente que se me quiera acercar y las que se acercan, me matan de hueva. Tal vez Susana tenía razón, siempre seré un hombre infeliz, o tal vez Rocío tenga razón, diciéndome que siga siendo como soy, que la intensidad le encanta y que a veces me extraña mucho, y qué tal Daniela (sí, esa mera), que dice que me encanta hacerme el santito mártir, que me gusta pensar que nadie es tan bueno como yo ni se sacrifica como yo, pero es que bueno, comparado con ella, ¡quién no! Y pues Liv lo único que me pudo decir es que no podía darme lo que pedía… ¿habrá querido decir que pido demasiado pero me la volteo con el “no eres tu soy yo”? Total, así las cosas… aunque por ahí hay una sorpresita… Karen, sí, aquel recuerdo remoto de la adolescencia tardía, diciéndome que no supo darme la atención y el apapacho que le pedía y que ahora lo entiende, que si tan sólo hubiera sabido lo que sabe hoy en ese entonces… entonces… pero eso no se puede, es imposible y todos lo decimos, pero por lo menos me reconforta escuchar sus palabras sobretodo cuando yo para ella estaba muerto (lo juro, eso fue lo que me dijo).
Bueno mushashos, asi las cosas, besos,
Oso
