EUROPAS
Regresé por doceaba vez a la vieja más puta de todas, el continente más tocado retocado y explorado, deforestado y replantado, destruido y reconstruido. Se perdió el sentimiento de novedad, el impacto de “otras culturas,” si no de ellas por lo menos del primer mundo. Mis viajes se han vuelto deshabridos y ahora hay que exprimirles para que saquen sus últimas gotas. Aunque sé que Europa guarda más de lo que jamás podré descubrir, ahora mi relación con ella es una vieja amistad no una nueva aventura, ahora vengo por la gente, por mis amigos. Lo nuevo vendra del continente generador de todos nosotros, el negro, el más primitivo y aún así el más virgen, inocente y noble. Llego a Kigali el 29 de junio.
