Exilios no forzados
Sigo con mi high. El 28 de octubre parto hacia Londres, de ahí a Liverpool, paso una noche y parto a Nueva York, dos noches y a mi México querido, tres noches y Santiago de Chile. Cuatro continentes en una semana. Cada quien tiene sus adicciones, la mía, por excelencia, son los viajes. Una profesora de la maestría me recomendó para un trabajo con EcoSecurities en Santiago de Chile. La empresa se encarga de generar proyectos que entren dentro del Mecanismo de Desarrollo Limpio bajo el protocolo de Kyoto. El objetivo es liberar créditos de bióxido de carbonó y venderlos en el mercado de carbono. Es un mecanismo creado para alcanzar el fin último del protocolo de Kyoto: estabilizar las emisiones de gases invernadero que producen calentamiento global. Como saben, la mayoría de las emisiones vienen de la combustión de combustibles fósiles que utilizamos para generar energía. Así que voy a una industria que mezcla energía, tratados internacionales, administración, finanzas y medio ambiente. No me quejo.
¡Así que los veo en Santiago hermanos!
