¡Ah pero como nos gusta hacernos pendejos!
“- Porque la pasión no piensa en las consecuencias. Dice Pascal que el corazón tiene razones que la razón no toma en cuenta. Si quiso decir lo que yo supongo, opinaba que no solamente parecen plausibles, sino convincentes, para demostrar que vale la pena perder el mundo por salvar un amor. Y nos convence de que vale la pena sacrificar el honor y de que no es precio caro el de sentir oprobio y vergüenza. La pasión es destructora. Destrozó a Marco Antonio y Cleopatra, a Tristán e Isolda, a Parnell y a Kitty O’Shea. Y cuando no destroza, muere ella. Y entonces quizá encuentre uno enfrentando con el desolador descubrimiento de haber malgastado los mejores años de la vida, de que se ha deshonrado uno con su conducta, soportando los terribles dolores de los celos, tragando las más amargas mortificaciones, que ha gastado toda su ternura, y vaciado todo el precioso contenido de la propia alma sobre una pobre ramera, un necio o un fantoche al cual buscamos vestir con nuestros ensueños, y que no valía ni lo que una pastilla de goma de masticar.
Apenas terminada esta arenga, comprendí perfectamente que Isabel no me estaba escuchando, por estar ocupada en sus propios pensamientos.”
“El filo de la navaja,” W. Somerset Maugham

WOW
Me encantó
Comment by Dalx — February 4, 2008 @ 2:34 am