Digestión

January 13, 2009

Brinco

Filed under: Vitácora

No lo pude aguantar más. Estoy en el trabajo sabiendo que me voy. Tengo cosas que hacer pero me sobra tiempo, y me sobra tiempo porque no las he querido terminar rápido. El trabajo en Oxford me ha agrietado un poco el espíritu. Me imagino como un caballo atrapado en el lodo. Iba corriendo a todo lo que daba hasta que se topó con el lodazal. La fuerza ya no era necesaria, frenado por los kilos de tierra mojada que se le pegaban en las patas no podía despegarse. El área enlodada era enorme.

Siempre le di mucha importancia a la fortaleza, espiritual y física. Para mi fue muy importante no haber llorado cuando murió mi abuela. Para mi era muy importante saber que podía levantar mi propio peso varias veces, en distintas posiciones. Estaba más inclinado a hacer las cosas por la fuerza que con la cabeza. Mi determinación, mi tenacidad, mi orgullo, mi confianza se basaban en la fortaleza. Si algo requería de una unidad yo daba siempre de más. Mis modos siempre más toscos, poco finos, pero al final se lograba el objetivo y con él venía el reconocimiento.

Ahora la fuerza no es suficiente. Juego otro juego, en donde si eres fuerte, ven que puedes, se recargan más en ti a ver hasta dónde aguantas. Como no he sabido otra forma de hacer las cosas estoy ciego a otras opciones, con miedo ha no saber utilizar otras herramientas. El resultado es el quiebre, y si te quiebras, eres dispensable. A nadie le va a importar el sacrificio, o el extra, en el momento en el que dejes de rendir: te botan.

Pues ya cargué demasiado, sin descanso y sin siquiera consideración. Pero lo que más me incomoda es esta fisura que tengo en el pecho que no se ve pero se siente. Ser fuerte me dio resultados, pero no me llevó a donde quería llegar. Es un equipo donde espero que todos entreguen lo que yo entrego, pero simplemente vez en su cara la mirada de “pobre idiotita, míralo, trabajando duro sin llegar a ningún lado.” Y es que no me necesitan, lo que hago no tiene uso, y ya aprendí a que aquí nadie va a hacer de más, sólo lo estrictamente necesario. Si haces de más, el idiota eres tu.

Quitarme responsabilidad también me cuesta. Hasta donde fue mi falta de capacidad, de inteligencia, para dejar de apretar y ser más estratégico, para sonreír ante la ineptitud y barbear a alguien aún menos capaz que yo. Yo no sé jugar ese juego, y cuando lo intenté me degradé, sobrepasé mi limite de abuso a la dignidad. A mi me gusta trabajar con gente que trabaje, que siga adelante, que se sacrifique y se entregue al trabajo, que quiera hacer las cosas bien. Pero de un lodazal es difícil salir cuando nadie quiere moverse, quebrados más que yo.

Así que ahorro todas las fuerzas que me faltan para dar el brinco. Hace poco vi un álbum de fotos en donde estoy tendido medio en el aire sobre un puente colgante. Le pregunté a mi mamá que qué me había pasado, si me había caído. Me dijo que no, que me aventé, que era un salvaje. Me aventé del inicio de un puente colgante sobre una alberca de espuma hacia el centro para caer en las tablas de madera. Sobreviví.

Ahora parto, como un viejo colonizador que se aventó a la Nueva España en búsqueda de algo mejor porque no tenía nada que perder. Prefirió el riesgo de morir en el Atlántico a quedarse en la península. O parto como un migrante pero con un andamiaje distinto, con una red de seguridad estúpidamente rígida. Aún así no supero la idea de estar desempleado, de ser un mantenido, de caber dentro de todos los estereotipos de un latino enamorado de una europea.

Comments »

The URI to TrackBack this entry is: http://oscesno.blogsome.com/2009/01/13/brinco/trackback/

No comments yet.

RSS feed for comments on this post.

Leave a comment

Line and paragraph breaks automatic, e-mail address never displayed, HTML allowed: <a href="" title=""> <abbr title=""> <acronym title=""> <b> <blockquote cite=""> <code> <em> <i> <strike> <strong>


Get free blog up and running in minutes with Blogsome
Theme designed by Jay of onefinejay.com