Digestión

October 26, 2008

Una manita por ahí tensó la cuerda del papalote

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En un libro de casi historias escribe Murray Bail sobre el llanto de una bella australiana de pequeñas manchas:

“And tears began their rise, from the warm well of them, not far within, a transparency of emotion, of all she was helpless about just then. These tears reached her mouth first. She held them back. She gasped and bit back these tears. So they returned to her eyes, which were already blinking, ready to flood. Almost immediately she opened herself, and felt the unraveling of her solid difficult self, all those confusions, into soft transparency, release in the form of obliviousness. Besides, there was nothing else to do.”

Eucalyptus – Murray Bail

El llanto por el ocio. Pensar en todo lo que no somos, en el espacio que no podemos llenar. En las experiencias que jamás tendremos. De ponto pequeños, pequeñitos, hasta caber en la entrada a un mundo de fantasía en donde no somos todo lo que queremos ser. Se nos abalanzan mil demonios desalmados cual aves de rapiña esperando torcer nuestra esperanza. Cadáveres huecos caminamos esperando ser llenados de lo que no tenemos. Mientras menos tenemos más vacíos nos sentimos y más queremos. Un eterno hoyo negro de lo inasequible.

Desde allá, allá arriba, a lo lejos, nos miramos diminutos. A penas una manchitita en un punto entre miles de millones de puntos. Luchando, empujando, batallando, temblando, parando, despidiendo energía, queriendo llegar. Pero sin dirección nada se tiene.

Después de seis meses de eterna batalla entre mi realidad manufacturada y la realidad, creo que mi espíritu por fin regresó a mi. Empezó ya a caer, por así decirlo, dentro de mi. Yo siento la caída lenta, pero probablemente después, más allá, a lo lejos, parecerá que se estrelló contra mi relampagueante.

Mi paladar comienza a degustar sabores que tenía por ahí escondidos. Saben a mí. Me reconozco en mis recuerdos, cuando inició el bien y el mal y cada vez que sus papeles cambiaron. Desde ahí observé la evolución de un camino sinuoso por uno de los rumbos del quinto infierno. Por lo menos, ya sé porqué rumbos ando, y no es la primera vez que paso por aquí.

Me reconozco fuerte. Pero mi fortaleza no se ve en mi firmeza ni en mi estructura ni en mi dureza. Mi fuerza se ven en mi debilidad. Me acepto limitado. Me acepto con miedo por ser limitado. Lo que yo creía que era no es, pero algo tengo.

Estoy en pausa. Creo que esperando a mi alma que todavía caminaba por Kimihurura cuando yo ya estaba en Providencia (¡Qué ironía!). Ya cuando me quiso alcanzar en Los Andes ya estaba yo a los pies del Ajusco. Para cuando ésta llegó ahí, yo ya estaba en la calle Botley.

En mi atenta impaciencia busqué por largo rato dónde se había perdido mi realidad. Era como un cuerpo sólido forzado a vivir entre espectros fantasiosos, en lugares mágicos, tenebrosos, dónde la lógica es la villana y todo lo demás es el héroe. Creo que en uno de los cambios de papel entre el bien y el mal algo salió mal para el bien, o me confundí, y lo aprendí mal.

Ahora llega a mi como super poder el lento asentamiento de mi alma en mi cuerpo. Cómo un aliento espiritual gradual. Habrá que sostenerlo con mucho cuidado.

July 14, 2008

La gota gorda

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Un pedacito de corteza cae rebotando por las ramas unos diez metros hacia el suelo. La planta del pie suavecita como algodón lucha por sostenerse a la base de una rama. Aquél pié de burguesillo hace esfuerzos Gargantuescos por aferrarse lo más pronto posible a las arrugas ásperas del árbol. Se estruja con los dedos, dobla y desdobla falanges, metatarsos y tarsos para agarrar lo que pueda de esa piel arbórea endurecida y rasposa. Gira sobre su eje como pivote de derecha a izquierda, como la abuela le enseño a matar bichos y cucarachas -porque las cucarachas se cuentan aparte.

El acróbata accidental aquél se balancea entre la suerte de nuestro pedacito de corteza y el pajarraco encaramado en la rama de enfrente. Sus brazos agitándose como reguiletes para encontrar el equilibrio. Los músculos abdominales apretándose cual piel de tambor africano. Los glúteos entrometiéndose el uno con el otro. El cuadriceps increíblemente tenso, casi como la espalda de un contador con jornadas diarias de catorce horas. Los chamorros enrollados como cochecito de cuerda. Cada uno de los músculos exigido hasta el máximo para garantizar su existencia, para justificar su propósito.

Los ojos desorbitados, las pupilas dilatadas, los fosas nasales abiertas como portón de iglesia en jueves santo. La boca de mueca estirada empujando los cachetes hacia los lados y amontonándolos en múltiples pliegues. A penas se dejan entrever los dientes a través de los labios, los cuales recubren a medias una lengua tremendamente seca. Las gotitas de sudor que se forman en la frente se unen en los canales bordeados de piel hasta formar una gota muy gorda. El viento colándose por su cabello mojado enfía su nuca, como un rayo helado disparado por su espalda, como si se agrietára un témpano.

Detrás de él la selva resplandeciente con miles de hojas verdes y seres ensombrecidos columpiándose por las ramas entre árboles. Algunos parecen volar.

Un enjambre de preguntas golpean su conciente: porqué habrá saltado; porqué habrá escogido éste árbol; porqué dejó caer la liana antes de estar instalado; cómo es que este árbol que parecía más alto desde el otro, es más bajito estando más cerca de él; porqué estuvo en el anterior; porqué ahora se encuentra en el borde, a la merced dictatorial de un soplido; porqué quiso saltar a otro todavía más alto cuando ni instalado estaba en aquél; porqué saltó del primero.

Se acumula el peso, la gravedad se hace cada vez más irresistible, llega al borde, no puede sostenerse más, tendrá que seguir a nuestro pedacito de corteza, así se fue, así cayó esa, la gota gorda.

May 3, 2008

Me la pelas

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Pinche viejito me la vas a pelar… ahí te voy carnalito…¿qué? ¿a poco ya no pudiste? Jajaja….. inche viejito… yo voy a darle una vuelta más… ¡Qué rico pinche dolor en las piernas! Cambio de camiseta y a clase de Mate 3… pinches matrices me la pelan… mames, a huevo, una estiradita por aquí… las pinches viejas de atrás no dejan de ver mi espalda… mi pinche tricep… a huevo… Ahora por un agüita y un muffin de centeno….

¡Madres! ¿Cómo se llama esa niña? Chale… no me acuerdo… pero no mames, si la vi ayer… ¿y ese cabrón? ¡Madres, ni idea!

Clase de Estadística… pinche distribución de Fisher me la va a pelar…

¡Mierda! ¿Qué eso en el pizarrn? ¡mames!… es un puto numero pero no me acuerdo como se llama… mierda… ¿en qué puta clase estoy? Estadística… ¿Estadística? ¿Qué chingados significa estadística? Conozco la palabra pero no hace ningún sentido… Estadística… estadística… estadística… mierda… ¡Cinco! A huevo ese es el pinche número… pero ¿Qué chingados significa? Cinco… es más grande que cuatro… más que 1,000,000… chale… no sé que pedo… ¡Ah cabrón! Ahora no veo del lado derecho… Mierda, mierda, mierda… veo borroso todo el pedo… ¡Hijo no mames! ¡¿Qué putas madres está pasando?! ¿Pasando? ¿Qué chingados es pasando?… ¡Puta madre cómo duele! ¡Mieeeeeeeerda! Mi cabeza… no mames…¡NO MAMES! No me puedo ir así na más por un dolorcito de cabeza… no me puedo volar clase… ¡tengo que quearme en la clase a huevo! Es lo correcto. No puede ser, voy a ceder al pinche dolor… no puedo quedarme… no entiendo ni madres, que mamada…

- “Maestra… mi cabeza… me voy”

¡NO MAMES! ¡QUE ME LA CORTEN! ¡QUE ME LA CORTE YA, A LA VERGA! ¡QUE PINCHE DOLOR TAN JODIDO! ROCÍO… Rocío… rocío…

- “Mi cabeza… no mames… llévame a mi casa por favor… no puedo manejar.”

Duele como cuando comes algo muy frío, pero puta madre el dolor duele, sin punzar, así, constante, como una puta bola de hielo en el centro de la frente, quiero un puto picahielo, ¡no! Mejor una puta cuchara de helado, para sacarlo todo de un putazo. Pinche bola fría de mierda en medio de mi cerbro… mames…

- ¡ANDRÉEEES! ¡PUTA MADRE ANDREEEEEEES!
- Andres: ¡Mande!
- ¡¿DÓNDE ESTA LA PUTA MEDICINA PARA LA MIGRAÑA?!
- Andres: No mames, que putas formas de pedir las cosas…

Adiós luces… adiós música… silencio… adiós Rocío… sí mi amor, estoy bien… me voy a jetear y se me pasa… ¡Mireda! ¡¿Qué es eso?! No mames… no mames… ¿En serio? OOOOOOOOAAAAAAAXACA….agua… centeno… agua… y centeno ¡¡¡OOOOOOOOOAAAAAAXACAAAAA!!!! Miérda, ni los putos oaxaqueños la cantan tan bien…. ¡¡¡¡¡¡¡OOOOOOOOAAAAAAAAAAXACAAAAAAAAAA!!!!!

Hola aliento… bienvenido de vuelta… colchón… sábanas… almohada… Morfeo… qué bueno que llegaste…

zzzzzzzzzzz….

me la pelé.

Tiburones, así los llaman, por predadores, con su coraza hecha de lo industrioso e ingenioso del ser humano. La necesidad está en crear, en seguir adelante. Como máquinas sin serlo porque aman su trabajo, viven para él. Las fiestas son la excepción, son para ellos, los que las ven como un punto aberrante; ellos son las que más las disfrutan. Hacer las cosas bien, ser el mejor, desarrollar al máximo tu potencia de ser humano, lo más natural posible, lo más apegado al deber ser, a la realidad. Maximiza. ¡Qué rico es trabajar! Lo es. Mi límite fue una migraña, el hospital, una mujer que me hizo cuestionar todos mis principios, una tromboembolia pulmonar, la recaída, veinte kilos después, 5 años más tarde: me gusta el deber ser.

“Bill Brent knew nothing about epistemology; but he knew that man must live by his own rational perception of reality, that he cannot act against it or escape it or find a substitute for it — and that there is no other way for him to live.”

Ayn Rand, “Atlas Shrugged”

January 29, 2008

Del puerto

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¿Por qué tengo esa sensación de querer arrojarme hacia el vacío? Me gusta la idea de tu y yo juntos, pero esa idea proyectada en la realidad futura me horroriza. Las hadas siempre se aparecen en momentos de transición ¿será por eso que tu estás aquí? Me falta un párrafo del laberinto. Tengo escondida una ardilla en la cabecera de la cama. Las bolsas debajo de mis párpados no se las quiere llevar Juan Pestañas. Abnegada, así debe ser. Los dos tenemos algo de Fernández, los dos tenemos algo de mar, algo de puerto, algo de partida. Necesito un toque más, otro viaje, explorarlo todo, matarme, quedarme inerte ante lo que para otros es sorpresivo, conocerlo todo y aburrirme del mundo. Cada vez más lejos, cada vez más tiempo, cada vez más remoto. La verdad está en la experiencia. Poseerlas todas y ser más para no ganar nada. Pútrido caminante de círculos concéntricos, humeante, ávido de avidez. Paciencia en el éxito y en el fracaso, en el agujero de la pared, en los del cerebro, la culpa es de ellos. Allá afuera no estoy yo; estoy aquí, contigo ¿no me ves?

¿De qué estaremos unidos tu y yo? ¿De algo guacareado de otro ser? ¿De algo más allá del ser? ¿Más allá del meta ser o meta no ser? ¿Tendrán todos la capacidad de meditar? Todos somos yo, yo soy todos, no hay elegidos. Todos nos podemos reunir en uno, sólo en un momento. Todo es posible en todo momento, las casualidades no existen, son un sin sentido. Estás en todo. Impregnado de lo caduco, caducaré. Lo material, receptáculo de lo etéreo. Filtro de todo lo que pesa, de la suciedad del mundo, envolviendo el primer aliento, haciendo que exista y pierda conciencia. Pero la poca que me queda me arroja hacia ti y me rompo. El vínculo con las estrellas se alarga y hace más estrecho. Delgadito como cuando estiras un chicle masticado. A veces toca el suelo, a veces vuela con el viento, a veces se rompe. Tuviste que pagar muy caro ser diferente. Pues claro que no la olvidas, es una mujer muy abusada, te confronta. ¿Por qué tengo ese antojo de arrojarme hacia el vacío?

Esa poca conciencia que me queda me dice que la muerte me acompaña hasta que yo la acompañe a ella. En todos los caminos del guerrero de Don Juan que nunca leí porque me da hueva. La guerra se hace donde estamos nosotros, aquí adentro, allá afuera no estás tu. El juego está en las fichas sobre la mesa, tu estás en las fichas paraditas que te miran con puntitos negros. Esté será un año importante para mi, si no muero a los 27 viviré hasta los 54. Conócete a ti mismo. Estoy en la matriz, pero no me limita, soy transparente, una cascada de números verdes eléctricos. Soy permeable, pero sólo hasta donde el filtro corpóreo me lo permite, hasta donde siento. Fluyo de aquí para allá tocándolo todo, sin papeles. Nunca dejes que tu felicidad dependa de alguien más, vive tu vida para que nunca te digas “si hubiera,” jamás te arrepientas, si lo haces, estas negando lo que eres, mejor perdónate. Perdónate. Perdón. Perdóname yo: super yo. La moral es la cárcel del espíritu, con barrotes cuadriculados como de filtro. Vacíate. Sé permeable, siempre lleno, siempre vacío. Ligero. Perdido eterno. Loco. Volador.

January 24, 2008

Lo que es chaparro, lo que es

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Se adormecen mis manos después de los tambores. Todavía se sienten retumbar en mi sus vibraciones, recorriendo ondulantes mis brazos, mis piernas, hasta mis manos, mis pies, incluso mi cabeza. La raíz de mis cabellos se arremolina suavemente, empuja pequeñas partículas de piel hacia mi frente, se reúnen en mis cejas, y se desenrollan gozosas a mis párpados. Mi vista periférica se difumina en una zona brumosa y sólo veo claro lo que está justo frente a mi, como caballito de calesa. El cosquilleo en mis sienes hace sonreír los músculos de mi quijada y me reconforta. De alguna manera todo va a estar bien.

January 10, 2008

Respuesta a “La Replica”

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La atemporalidad de historias tantas veces repetidas hasta el adormecimiento cuyo soplo a la mar arquea crestas de agua revoloteadora y espumosa. Uñas delineadas de blanco que se deslizan sin poder aferrarse a la solidez fluida de los diminutos granos de arena en piedras y cal. Solitarios embates que ablandan, pulen y escupen acantilados. Profundiades ciegas que espantan a la desesperanza y enmudecen quejidos. Así, petrificados en pampas tan heladas que no hemos de sentir nada, ni el tiempo. Un canal convertido en raiz de tu iris a mi iris, un hilo sostenedor de existencia en consciencia absoluta, atemporal.

“La Replica”: http://stratolalo.blogsome.com/2008/01/09/la-replica/

October 25, 2007

Boca

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Mi espíritu esta quebrado en cinco enormes pedazos de cristal. El reflejo de cada uno se hace más nítido al rozar una canción con los tímpanos. La sensación casi táctil se siente en el paladar, milímetros antes de llegar a la campanilla. Cada cual con su sabor, sabor papilar, sabor emocional, sabor mental, sabor corporal, sabor a olor, sabor a mirada, sabor a sonido, sabor a sabor. Cada uno de esos pequeños reflejos se queda colgado en imágenes, aferrándose por sus vidas al filo vidrioso. Hay cafés, hay calles, caminos, vías, carros y puentes. También hay aviones. Hay letras, palabras, oraciones, libros enteros, correo y borradores. Hay dibujos, pintados y sin pintar. Hay colores, miles de millones de colores centellantes. Hay ojos, iris y niñas con pestañas largas, cortas, juntas, separadas. Hay arrugas atrapadas en expresiones, en el entrecejo, debajo del labio inferior, en las comisuras, sobre las cejas y junto a ellas.

Como ven, las gotas ya empezaron a correr. A veces vienen ligeras, traídas por leves corrientes de viento, briseñas. Otras impactan frío, hechas de hielo quemante, enardecidas. Luego a cántaros, gotas obesas, regordetas y tibias. Así, a oleadas, a las seis de la mañana antes de que suene el despertador. A las doce cuando siento los espacios a lo largo y ancho de la cama. Al medio día cuando estoy de pantalón largo y camisa abotonada hasta el cuello. Pero sobretodo cuando ellos no son ustedes.

Vivo en una algarabía completa de recuerdos gritones que se acurrucan, arrullan y espantan. Por fuera y un poquito por dentro estoy solito. Siempre de aquí y de allá, compartiendo cosas a medias con gente con la que vivo en un pedazo de cristal. Conocerán un quinto, un décimo, la mitad, pero nunca los cinco en uno. Eso sólo lo conozco yo, como tu conoces lo tuyo. No soy de aquí ni de allá. No soy de la tierra ni del aire ni del mar. No soy de esta o aquella. Ni de acullá ni de por ahí ni de por acá. Por más que me elevo a las alturas y me dejo caer rampante sobre mi existencia nunca logro encajarme. Soy un poquito la sal y un poquito la arena, una pizca de barro y un terrón de tierra caliente, una nube cirrus y un cielo azul, un hilo de sangre y un riachuelo de lágrimas, un piano de sonrisas y un trombón de carcajadas, un panteón de silencios, un loco de fantasías, un luchador de dos a tres caídas y la vida sigue, y mis pies no paran, y sigo siendo más de todo, permeable, colorido y multisabores.

July 25, 2007

Ochocientos mil

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Estoy agresivo. Las tres primeras noches que estuve aquí soñé con discusiones fuertes, lágrimas de frustración y una golpiza que le acomodaba a un tipo insolente que se burlaba de mi a carcajadas. Es exactamente el mismo sentimiento que tenía cuando molestaba a Rocío en el kinder porque me gustaba. El mismo que me hizo aventarle una pila Duracell “D” al niño que siempre me quitaba de los juegos en preprimaria. Lo que sentí por primera vez contra Francisco cuando me hizo manita de puerco en la cancha del Salón 25. Lo que empujó las lágrimas y tensó mis músculos cuando mi hermano lloraba en el suelo porque alguien le había pegado. La furia que transmitía mi quijada apretujada cuando el profesor Herrera Herrera nos daba con la regla metálica en el dorso de las manos. La impotencia y frustración cuando el hermano del Tepiteño me zorrajó un puñetazo en el ojo que lo hizo sangrar. Cuando Crispín me enseñó el autoritarismo al afirmar que como maestro el tenía el sartén por el mango y me freiría cuando quisiera. Lo mismo que hacía que mi madre y mis tías repitieran constantemente: “¡Qué carácter! ¡pobre de tus hijos y tu esposa!” Ese sentimiento que me hacía seguir adelante para demostrarles a todos que a pesar de ellos permanecería en pie después de su tiempo.

Como todo cambio importante este pasó paulatinamente. Dejé de tener porque quejarme, dejé de sentir que yo o el mundo sufría una enorme injusticia, dejé de sentir que no pertenecía, empecé a hacer amigos, dejé de estar sólo, dejé de sentirme incomprendido. Dejé de sentir agresiones constantes provenientes de todas partes. Aprendí a ser cínico para apagar la culpa martirizante. Y con ello se fue la violencia contra la humanidad.

Pero recientemente la agresividad se ha estado asomando. No entiendo. No sé porqué pasó. No lo puedo comprender. Como pudo ser que mientras ella rezaba alguien le diera un hachazo en el occipital que la dejara ciega por semanas. Cómo el padre de aquél asesinó a su madre. Cómo la madre de aquella otra se ofreció a los asesinos físicamente y ellos decidieron violarla frente a ella. No bastando esto los sobornó con dinero para que se marcharan sin hacerles daño. No entiendo como los amarraron cada uno a una silla y empezaron a descuartizarlos a machetazos uno por uno. Cómo pudieron tomar a los bebes de las piernas usarlos como boleadoras y arrojarlos contra la pared para estrellar sus cráneos ¡¿Cómo es posible que el mundo entero volteara la mirada?! 800,000… 800,000… 800,000…800,000… 800,000… 800,000… 800,000… 800,000…800,000… 800,000… 800,000… 800,000… 800,000…800,000… 800,000… 800,000… 800,000… 800,000…800,000… 800,000… 800,000… 800,000… 800,000…800,000… 800,000… 800,000… 800,000… 800,000…800,000… 800,000… 800,000… 800,000… 800,000…800,000… 800,000… 800,000… 800,000… 800,000…800,000… 800,000… 800,000… 800,000… 800,000…800,000… 800,000… 800,000… 800,000… 800,000…800,000… 800,000… 800,000… 800,000… 800,000…800,000… 800,000… 800,000… 800,000… 800,000…800,000… 800,000… 800,000… 800,000… 800,000…800,000… 800,000… 800,000… 800,000… 800,000…800,000… 800,000…

Llevo 28 entrevistas de 68 en tres semanas, algunas a detalle otras pasan por el genocidio vertiginosamente sin descripciones, esas son a las que les tengo más miedo.

Si me tocan, me desmorono, por eso no lo permito… estoy agresivo.

April 11, 2007

Fui genio

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Cuando era niño me caí muchas veces, un par quedé inconciente, la segunda a los 11, me caí de la bicicleta tratando de hacer un salto de metro y medio, debo decir que el primer intento salió bien, la primera fue de un cabezaso con mi hermano, habré tenido 7 años. También me habré abierto el craneo unas cinco veces.

Alguna vez me comí un soldadito de plomo. Completo, un gramo de plomo. Recordarán que el plomo lo usaban los romanos para endulzar el vino de ahí que me gustara su sabor azucarado. También recordarán que el sombrerero loco de Alicia en el país de las maravillas está loco por el plomo en su sombrero o que muchos niños tienen deficiencias de apredizaje por ingerir pequeñas partículas de plomo de la pintura de las casas que se dscarapela.

Cuando iba en el kinder dibujaron un círculo en el pizarron, cuando la “miss” preguntó qué era yo contesté que una célula, pero como sólo era el perímetro de un círculo que era la membrana de la célula. Por supuesto que el día anterior había acompañado a mi padre médico a su laboratorio, había mirado por el microscopio y él me lo había explicado todo, y estando en una edad impresionable no fue dificil recordarlo… pero aún así, está bastante bien para un niño de a penas 5 años. Cuando estuve en segundo de primaria podía hacer divisiones con dos divisores y punto decimal, ayudaba a mis compañeros de clase que sólo podían con un divisor. Odiaba las ciencias sociales, lloraba con los exámenes de historia, más o menos me gustaban las ciencias naturales y amaba las matemáticas… pero con los años … y con los golpes… fui cambiando y terminé amando las ciencias sociales, mas o menos las ciencias naturales y odiando las matemáticas. Sí, alguna vez fui genio.

April 10, 2007

Tengo miedo

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No sé si entre los tres o cuatro ociosos que se han encargado de mantener mi blog vivo haya alguien que se haya dado cuenta que he dejado de escribir pensamientos, cartas y cuentos. Mi bitácora se ha atascado de experiencias sin sabor. Tengo miedo, tengo mucho miedo. Veo fuera de mi ventana y siento al mundo cayéndome encima. El mundo como la herramienta para obtener lo que quiero ha pasado de ser objeto de mi creatividad a amo y señor de mis acciones. No tengo trabajo, no tengo dinero, no tengo novia, pero eso sí, tengo una maestría. He estudiado mucho, investigado más, pero no siento que mis capacidades hayan avanzado, por lo general mis calificaciones son buenas, pero ¿a quien chingados le importan las calificaciones? Pues a los que tienen malas calificaciones. Al final, todos queremos vernos bien.

La semana pasada recibí la calificación de mi primer parcial de economía de este semestre, de un 44/100 del semestre pasado a un reluciente 72/100. Los errores son muy estúpidos, parece ser que todavía no sé despejar una fracción… peor aún, no se que le ocurre a una fracción cuando el denominador aumenta. Traté de hacerlo menos diciéndome que a estas alturas esperó no estar haciendo algún análisis que dependa de un despeje. Pero al final todos queremos vernos bien. Siempre he querido ser el mejor, y nunca lo he sido, siempre he sido bueno o bastante bueno, pero nunca el mejor. A veces me sobo diciéndome que soy bueno o bastante bueno en muchas cosas. Creo que es cierto, soy bastante flexible y diverso, pero nunca sobresalgo sobre todos los demás. Tengo miedo.

Nunca lo hago porque tengo miedo. Tengo pavor de perderme de oportunidades, de cerrarme caminos, de dejar atrás cosas que no se si pudieron haber sido mejores. Soy un cobarde. No sé tomar decisiones. Al final del aletargamiento siempre termino lanzándome despistadamente a lo que más se me facilita, alargo la mano y me aferro de lo primero que toco. Pero no, no es cierto que simplemente floto por ahí, si algo lo quiero mucho mucho mucho soy como un halcón… con el tiempo más dificl me es transformarme en ave rapaz.

He usado mi tesis dos veces en la maestría como base de trabajos para otras clases. Cuando la leí quise vomitar. Lo prometo. Así se me fue el premio a mejor tesis de RI del ITAM, dos dedicadas a migración (tema favorito del director de la carrera) primer lugar para Rodolfo y tercero para Leti, dos conocidos míos, muy inteligentes, se lo merecen, el segundo lugar fue para Ireri, o “avellana,” sobre sociedad civil en México, algo más atípico, más interesante. Al final el medio ambiente quedo de lado. Pero no culpo a los jueces, mi tesis es un vomitivo. Aunque ‘back in the day’ estaba muy orgulloso de ella, se me hacía de las mejores cosas que había hecho, para variar es buena, o bastante buena, pero no la mejor.

Entre despejes y vomitivos dudo de mis capacidades. Tal vez la gente no lo vea, y no sé porque no lo vea. Tal vez el ciego sea yo. Pero por lo general la gente tiene altas expectativas de mi, no entiendo porque si nunca he demostrado ser el mejor. Es cierto que siempre me han gustado los retos, algo que me cueste trabajo, pero cuando lo obtengo no soy el más exitoso, soy bueno, o bastante bueno, pero no el mejor. Siempre es así, bueno o bastante bueno en voli, pero no el mejor, bueno o bastante bueno escribiendo, pero no el mejor, y lo mismo para la escuela, el trabajo, la música, etc. Y siempre habrá alguien mejor que yo, siempre. No soy tan valiente para sacrificar ser bueno o bastante bueno en muchas cosas por ser el mejor en algunas. ¡No sale joven! Y tengo miedo.

Aquí las chambas las gana el mejor, el Match como abogado, el Reno como consultor, Rata como programador, Chema con sus modelos, Folleto con su mantenimiento, Fox con su servicio al cliente, Yayo como diseñador… etc. Yo no me encuentro. Todavía no puedo responder lo que quiero ser cuando sea grande. Todavía no quiero decidir, no quiero crecer, porque tengo miedo a dejar las posibilidades de ser otra cosa detrás. ¿En el momento en el que me decida lo seré?

Tengo miedo, mucho miedo. ¿Qué tal si sacrifico ser bueno o bastante bueno en muchas cosas y aún así no soy el mejor en alguna?

February 1, 2007

Sacando toda la mierda por la ventana

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Este es el primer post que pongo estando pedo, probablemente lo borre cuando este mas sobrio, pero me gustaria que ella lo leyera primero, para que lo use como quiera… pues Liv tiene novio, y me pego del asco. Por un lado estuvo chido porque creo que es mas facil cerrar todo el rock, por otro esta de la verga porque yo en mis chaquetas mentales todavia queria ponerme en contacto con ella y ver que pedo… pues a la verga se fue todo. Y si, siento que debo disculparme con ella porque hice unas mamdas con ella de guey celoso y posesivo de las cuales no me siento nada orgulloso, como quitar mamadas que sus ex le habian regalado (pinturas, regalitos, fotos, etc.) y hasta pedirle (implorarle, demandarle, exigirle) que borrara de su messenger a gueyes que sólo le querian tirar el chon ¿Quién chingados creo que soy (o era) para andar tomado esas decisiones por ella? N A D I E… También fui muy poco autentico con ella desde el inicio, tratando de ser más rocker de lo que era, o más cool, que sí soy, pero no en los términos que ella lo era, y sólo para demostrar (no sé a quien chingados) que el desmandre me la pelaba terminé pelándosela al desmadre y pues a ella también por lo visto. No mames, a mi cualquier vieja me describe a un güey como el que yo fui con Liv y me cago de la risa por dos razones: 1o por la pendeja que anda con un pendejo como ese, y 2o, por el looooooooooser de güey que me acaba de describir: pinche inseguro de mierda, pinche machito de cagada, teto asqueroso que no sabe lo que vale y se cuelga de su vieja. ASCO!!!! Guacarearia en ambos por idiotas y escupiría en el suelo maldiciendo sus nombres. No mames, me acuerdo de cosas que no puedo creer, que no quiero voler a ser en mi vida. Espero tener la fortaleza para que cuando sienta un ligero impulso de que puede volver a pasar huir como rafaga de viento nebular. Digo, sólo hablo de mi porque no puedo saldar cuentas por ella. Yo me la mamé, culero, pero por algo siempre pasan las cosas. En fin, salud por todas las ex mias que tuvieron que pasar por lo que estoy pasando. Pinche vida, es una delicia.

September 17, 2006

Livocéntrico

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Ahora inspirado en la música de Ann (quien quiera que sea) me dispongo por segunda vez en este mes a llenar la pantalla de letras, como el espacio que se extiende ante mi: una alfombra multicolor, multiestructural que se acomoda acorde a donde mi voluntad me quiera llevar. Debo cambiar mi tono, hace menos de 40 segundos me has marcado para decirme que acabas de levantarte, para mandarme besos. Cambia el rumbo de mis pensamientos, mi palpitar, con una sola llamada, unas cuantas palabras, tu voz, tu sonido amodorrado. Mi corazón es un papalote con su hilo en tus manos. Còmo es que unas cantas frases acomodadas en ondas invisibles pueden hacer que todo mi cuerpo cambie físicamente siempre será un misterio para mi, como la vida, como el primer aliento. Mi eterna referencia está en tu boca, en tus sonidos, en tus ojos, en tu tacto. Mi contacto con el exterior a través de los sentidos por siempre te tendrá a ti como punto incomparable. Mi interacción con lo otro determinado por lo que siento contigo, experimentando el mundo con tu cuerpo sobre el mío, siempre a través de ti.

July 4, 2006

Necesito un impermeable

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- (Don cabron) Tanta transitividad, ir y venir, pausas antes de tomar decisiones, de que tu dedo gordo del pie se incruste todavía más en la platilla del zapato. Uno para allá otro para acá, una danza sin ton ni son, una verdadera verborrea de ejercicios parlanchines sinsentidos atravesados, imprescindibles. Murió uno de mis tantos conocidos de la prepa, con sus lecturas de Biblia y sus volantazos a medio Periférico, murió su sonrisa y el poema con el que aniquilaba a la niña de aquella prepa que escurría monjas por las ventanas. No era, es, fue. Llueve siempre en lo alto cuando la energía latente se deja ir para abalanzarse sobre las orillas de pan que cruje y se desquebraja, dejando moronas de agua adentro del algodón enorme, en un marco de gris argenta. Las llamadas llegan cuando quieren, son la voluntad propia de llamaradas que se cuelan de vez en cuando para hacerte vibrar, calentarte tantito, evaporarte, enfriarte. Tanto amarte para nada, vida desgraciada que no pagas los sacrificios con sangre sino con casualidades y todavía te mofas en nuestra cara crédula de tus promesas. Maldita perra callejera infeliz que impregnas todo de tu mierda rabiosa, enfermando ciudades enteras con tu codicia, enfrascando todo para llamarlo nuestro sin que lo sea. Pequeña lombriz que nos despierta en medio de la noche para ponerle limites a algo que nadie nos ha dicho que ya es y jamás dejara de serlo pues todo sigue su curso con o sin nosotros. Somos pequeños, pequeñitos, cabemos en la mano de nuestros padres y ellos no pueden ser tragados por nuestras bocas estorbadas por dientes, legua y campanillas. El hombre es un bebe enano y pigmeo que sólo quiere chupar el átomo de leche que quedó sobrando en el aire, una gota que cayó de la madre que no conocemos y mentamos tanto. La que tanto ha sido chingada por consecuencia también ha engendrado tanto. Pero como nos gusta hacernos pendejos y azotarnos con el aire, hacernos una pequeña nada para sentirnos importantes, imponentes, cediendo a cosas, cosas, cosas, cosas, cosas, cosas, muertas, decrepitas y sarnosas, contagiosas. Salivamos ante los colores bonitos y las palabras dulces, creemos el cuento que dictamos todos los días aunque el final sea cierto, queremos llegar a la última página por mas cochino y mediocre que sea el libro y cuando termina queremos otros, insaciables de drenaje. Jaibas terrestres, futuros cadáveres malolientes, putrefacción de la madre misma, recipientes de espíritu defecado por un ser sin amor. Enrollados en el yo y el tu y el ellos y el nosotros y el todos pero unos más iguales que otros. En la estrechés de pensamiento de unos cuantos que dicen el no y el sí; el bien y el mal; y luego se arrepienten y piden perdón a algo que jamás conocieron ni conoceremos todos, algunos, ellos, tu y yo. Géneros entremezclados, amalgamados en una sola mezcla de escupitajos, emparedados de carne que no se enchina con las miradas vacías, huecas de valor. Pequeños rufianes robándose a si mismos, quitándose lo ilimitable, sintiéndose mayores y menores, mejores y peores, limitados de ser y de no ser, de interior y de exterior. Perennes todos ellos, todos ellas, todas ellos, todos todos todos, menos yo, menos yo, menos tu, menos nosotros, menos todos, menos menos menos, más, más, más:
-(Don Cabrón) ¿Importa?
-¡Claro que importa! ¡Importa! Claro que sí. Mira, mira como te ven, como te ven conmigo, que dicen.
-¿Qué dicen de mi? ¿Me quieren? ¿No me quieren? ¿Me respetan? ¿tengo tengo tengo tengo tengo tengo?
-Tenemos ¿no ves? ¡Tenemos! Lo tenemos todo y siempre lo hemos tenido, menos progreso y desarrollo. Sí más más más más progreso, más desarrollo, más de eso y de aquello también, más espíritu, más iglesias, más rezos, más amor, dáme más amor, dame más comida, dame más agua, dame un coche, dame un departamento, dame sexo, tu también dame sexo, todos dénme sexo ¡Soy carbón! Soy carbón con cuernos, soy carbón con huevos, soy carbón con testículos, soy carbón con pene, soy carbón con verga, soy carbón con verga eyacularte, soy cabronsisisisismo, soy soy soy soy, somos somos somos somos, eres tu ¿no lo ves?
- ¿Sólo tu? Pero si no hay nada, ¿no hay nada más? es demasiado pequeño, es demasiado infinitimitimitimamente pequeño, totalmente reductible, estúpido, imbécil, loco verosímil real, lejano y cercano, presente pasado futuro, pasado presente futuro, futuro futuro futuro, pasado pasado pasado, presente presente presente. Todos somos todos somos todos somos. Estas estoy, eres soy, quiero, tengo, crecer, arriba a los lados, abarcar, poseer, ser ser ser, estar, sentir, vivir, sentir vivir, sentir vivir, llorar, doler sentir sufrir, sentir lluvia, sol, luna, sal… todo es, pequeño, pequeña, pequeña, pequeña. Muerte a quien muerte merece, todos merecemos algo en esta vida ¿No es así? Y todos tenemos la muerte. Animo, desanimo, apatía, reacción, ¿a quien le importa?
-A mi, a ti, a nosotros, a nadie ¿A quién le debo pápas, dinero, comida, aire, tierra, cuerpo, mente… quién gana quién gana quién gana quién gana quién gana? Dime quién gana para apostarle todo a él.
-¿Quien pierde, quien pierde quien pierde quien pierde?
-Perdona ¿Quién gana otra vez? Pinche jodido perdedor.
-¿Qué gana?
-¡Pero gana!
-Sí, pero ¿Qué gana?
-!GANA!
-Sí, gana, perdona ¿Qué gana?
-!GANA! Claro gana, claro que si, ¡¡¡gana gana gana!!! A GANAR MIS VALIENTES VAMOS CONTRA…
-¿Contra quién vamos?
-Contra los dragones Sancho… ¿Sancho? ¿Sancho? ¿Sancho? !!!POR ELLA!!! !!!POR EL!!!! ¡Sí!
-¿Sí?
-Sí, en serio, vamos pues, por él y por ella y por la nada.
-No, por la nada no, mejor por el todo.
-¡Claro! ¡Por el todo! ¡Allá van! ¡Vamos! ¡Vas! Vamos… vamos… vamos…
-¡Ay tortura maldita la eterna y total incesante turbia de pensamientos inútiles que lees y yo escribo!
-Que escribes y yo leo ¿a quién le importa?
-A mi, es importante.
-¿Porque?
-Porque lo es.
-Te amo.
-Yo también amor, te amo amor, te amo con toda mi alma y mi corazón.
-¡Pequeñeces! Sarta de burbujas huecas sin capa de jabón. Tonterías, bobalicadas, ganar ganar ganar. Tu siempre puedes dar mas de lo que crees ¡DALO! ¡DALO! ¡DATE! ¡DATE! ¡DATE! ¡¡¡Crece, reprodúcete!!! Genera, crea, haz cosas ¡chingale! ¡¡¡Puta madre puta!!! Generadora de mierda ¿Dónde putas madres estas? Puto padre lejano y eternamente estupido ¿Qué deseas tu que no deseas nada?
- (DIOS) LIBERTAD LIBERTAD LIBERTAD…
-¡No mames! A la verga los pastores se acabo la Navidad. A crecer, una casa… unos hijos… la esposa se me olvidaba, pero mejor el esposo también.. el precipicio en vez del bebé y el par de urracas últimas de su especie. El precipicio siempre viene.
-¿Para qué, cuál es el punto?
-Hacerte pendejo guey y vivir así, con eso, tu puto consuelo.
-¡A huevo! ¡ya chingue! ¡Ya me los chingue a todos y todos se la pelaron! ¡Ya gane! Pero ¿que gane?
-Hacerte pendejo guey no te digo.
-¡Ja! ¡A huevo! Ya chingue, ya me los chingue a todos hijos de su putisima madre y sobre valuado padre ¡puto! Soy la verga, arrodíllense hijos de la chingada, laman maricones comemierda, laman mis huevos cabrones, así los quería ver, sométanse, soy don chingón, don chingón haciéndome pendejo.

April 22, 2006

Desposado

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El saco de vibraciones secuestra mi cuerpo, tamborilea, me aprieta y me avienta. Retenido por la acumulación múltiple de sus diminutos granos de piedra se sujeta de las ramas en la caja defendida por barrotes blancos acostados en horizontal, enrollados en una cortina carmín, apretujados en un tejido diminuto, aplastados sin tocarse, protectores, aprisionados. Guardianes del eco hiperrebotado, estrepitoso y sofocado; amedrentado por el latigazo tempestuoso del espacio anfitrión que lo seduce y lo invita ha hacerse uno doble en su agigantamiento incontrolable.

Tomado con las garras de garrapata de aquella sombra volátil con alas, se levanta por los suelos cual bolso acomodado en hombros para perderse en el ojo amarillento del gato que todo lo ve en los días y en las noches no hace más que sonreír si decide aparecer, o sorprenderse si decide no perderse. Brusco como sólo puede ser bajo el revoloteo de una animalejo abominable sin denominación, el viaje tortuoso hace estrellar las semillas de la tierra unas contra otras, empujándolas hasta colarlas por la tela descosida, espolvoreando el camino que ha de seguir hacia el iris.

Decidido a que el resto se vacíe en el espacio para ser arrastrado por el viento, la bolsa ya ni a medio llenar flota -mitad como cometa mitad como globo- sin apuntar dirección: como mal guía para las aves, resuelta a engañarte. El firmamento se colorea de yema, y las pestañas le acarician el vientre. A penas se reúne la fuerza de la gravedad en sus entrañas. Aquella vejiga volante sólo retine las moronas perdidas que una vez juntas me encarcelaron.

February 2, 2006

Gusanos y mandriles

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Una vez más la idea del túnel, la oscuridad, el frío y las goteras. El dilema ahora es que no imagino la luz, ni la puerta, ni a ti. Es más, ni siquiera camino. Ahí estoy, sentado contra la pared, mojándome la espalda, arrullándome con una melodía perdida, alegre y lánguida que no dejo de chiflar, cuyos tonos mandan callar todos los demás. Me encuentro en un estado de meditación, el frío es cosa de otro mundo, estoy contento, casi satisfecho, por fin creo estar aprendiendo que yo estoy aquí y no allá, que mi felicidad no depende de nadie más.

Gusanos suben y bajan, caminan, se arrastran, babean, queman, muerden, pican, hacen lo que les sea posible por incomodar. El más persistente de todos es también el más tóxico, el gusano conquistador de causas perdidas. Mi querido escudero, compañero de batallas indescifrables, inapelables, innombrables, ahora resulta que no te necesito. Nunca había peleado sin ti, a ver cómo me va… lo cierto es que la brama del mandril ha vuelto.

January 29, 2006

Nostalgie

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¡Ay nostaliga! Rendida ante los recuerdos creídos olvidados, ante los olores, las pestañas, las muecas, los guiños, las caricias, las lágrimas, los olvidos no recordados. ¡Acúrrucame en tu rebozo y pégame a tu seno, dame de beber tu leche, nútreme de melancolía, inúndame de tristesa añeja, arrancame el alma sin llevartela toda, quedate conmigo, un rato, un ratitio, un ratititito nada más! No, no te vayas ¿A dónde vas? Te recordaré, estarás conmigo siempre, tu ausencia me faltará en los espacios que sirven para definirme, estarás presente por la eternidad en las extensiones de tu espíritu dónde no puede entrar el mío. No puedo hablarte, ya no hablo lo que tu hablas, no te endiendo ni tu a mi: ni nosotros. Esa voz no es la tuya, esa voz no es la que escucho en mi cuando te hablo, no eres tu, ajena, aléjate, déjame estar aqui contigo, en mi. No hables, calla, dame tu silencio, quédate así, quietecita, sin decir palabra, así, yo pondré el guión, los olores, los sabores, las caricias, las pestañas, las lágrimas, el sol a las tres de la tarde en tu ventana, las canciones de antes, las nuestras, no quiero las tuyas ni las mías. Calla un momento, calla para siempre, quédate intácta, así, eres mi recuerda, mi recuerdo en femenino y singular, mi recuerda, mi recuerda, mi recuerda… sólo en el silencio.

Sol de tarde

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El Sol entraba por la ventana aquella tarde, ella estaba sentada en el escritorio con una mirada que volaba hacia una realidad alterna y regresaba para buscarle lógica al pasaporte de contaduría que forzaba su concentración y hacia que su ceño se frunciera. Mientras tanto la tibieza de la tarde se acomodaba en el cuarto acariciando las paredes. La luz de la lámpara se hacia más necesaria para distinguir los detalles de su faz, sin embargo encontré en las sombras matices y rincones que no habían descubierto mis ojos aunque ya habían recorrido su cara tantas veces.

El texto frente a mí llamaba mi atención, mi sentido de responsabilidad había obtenido un gran poder sobre mí en el último año. Mis deberes parecían digerir mi voluntad y hacían que esta me cegara de emociones siguiendo únicamente lo que pudiese ser bueno para mi “formación” y “rectitud”. Pasaron cinco minutos, ¿Quién se cree Wittgenstein? Cree que puede resolver los problemas de la filosofía con una reducción de la vida al lenguaje, será que acaso él sabrá pensar el amor y describirlo. El amor no se piensa ni se expresa, las palabras no alcanzarían para describir lo que en ese momento pasaba en ese mismo cuarto. Dos almas en un mismo tiempo y espacio, compartiéndolo todo, solapando su existencia y apoyándose contra todas las inseguridades de las que un filosofo se cuestiona; sin decir nada, pues nada puede decirse del amor, cantantes, poetas y novelistas han intentado sin embargo tendrán que aceptar que lo único que hicieron fueron intentos fallidos.

Seguí leyendo el texto, llenando mi mente de símbolos y recordando lo que significaban al mismo tiempo, sí como dice este físico matemático con pinta de intelectual. El desarrollo del lenguaje modifica, el hombre lo inventó para llegar más lejos, pero acaso nunca pensó en la otra cara de la moneda, las palabras destruyen y uno no tiene que ir a su significado para darse cuenta que lo están hiriendo, no tiene que saber lo que significa estúpido para sentirse ofendido, no, no es necesario; basta romper el silencio. El ruido con que retumban las palabras en los tímpanos de los hombres, el odioso sonido que sale y retruena quebrantando el momento sagrado creado entre dos espíritus que se entienden que se mezclan y se separan. El abrumador estruendo con el que las palabras asfixian la vida de lo inexpresable, matan el momento compartido y lo reducen a un acto sucio, a un acto bajo: a un acto humano.

Así pues deje a un lado el texto cuando un chillido de la silla me hizo voltear a verla, en silencio, en su mundo, conciente de mi presencia, segura de mi amor por ella. Boquiabierto con la boca cerrada la observe, escuche su respiración y sus gestos que tanto decían sin palabra alguna, con un lenguaje ininteligible: impronunciable. Solamente la experiencia puede abrir la puerta del alma para dejar entrar la claridad de un momento como el que estaba viviendo. Dejando fuera el intelecto y a la espantosa incomodidad que da el sentir un vacío de palabras, el que compromete a la lengua a articularse en palabras con mucho significado y pensamiento pero que, irónicamente, para mi amigo el filosofo-arquitecto, serían un autentico “sin-sentido”. O dígame alguien ¿Acaso tiene algún sentido tirar al suelo lo que nos eleva por los aires, que nos lleva a lugares increíbles, nos hace sentir sin los sentidos y nos guía con una luz impecable a la felicidad plena?

La tarde se despidió en silencio y nuestros espíritus volaron.

Lluvia

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Cuando pienso en ti, no puedo dejar de pensar en la lluvia. Esa agua mágica que cae del cielo, es espeluznante la idea de cómo llego a estar ahí arriba en las nubes, tan cerca del Sol y de la Luna que la acarician y de las estrellas que la llenan de luz titilante.

Tu presencia es como un aguacero de emociones que empapa mi ropa y sigue mojándome hasta alcanzar mi piel. La envoltura fresca que me rodea, toca cada uno de mis poros y se filtra hasta mi interior. Arrinconando a mi corazón sigue hasta que lo atrapa junto con mi alma.

Tu aguacero no para, la lluvia de cántaros sigue su camino sin mirar a quien moja. Pasa por la gente de la calle, pasa por los techos de las casas, recubre calles y puentes, salpica al mar y a los ríos. Deja sin esperanza los limpia parabrisas de los conductores. Todos están conscientes de tu presencia, es incisiva e irrespetuosa, se mete en todos los rincones de la urbanidad y del campo. Pero nadie la siente más que yo, nadie sabe del elixir de vida que cae de las nubes rotas cuando llueve, eres tu.

Tu con tu sonrisa centellante y tus palabras dulces que hacen que el agua despida un olor a miel y nuez moscada. Tu con tu abrazo tibio y acogedor que no queda más remedio que sentirse consolado. La brisa que mueve la dirección de las gotas a en un vaivén voluble de emociones y sonidos; las hojas de los árboles respondiendo al chapoteo de los millones de diamantes diminutos caídos, una orquesta de chiflidos en las ventanas entre abiertas y el golpeteo suave en el concreto. Es un milagro y todos lo ven tan cotidiano, menos yo.

No puedo dejar de sentirte cayendo estrepitosamente sobre mí. Abro mis brazos y volteo las manos hacia el cielo, doblo la cabeza hacia atrás y abro la boca, quiero probarte ¡Qué sabor tan regocijante! Sabor al vino más dulce y corpulento del mundo, impregnas mi boca de aliento a fresas y pétalos de rosa, entras en mi para unirte contigo en mis entrañas, soy permeable de tu ser.

Ahora sumergido en la embriaguez de tu presencia te retiras chispeando en tus viejos territorios. La gente deja de correr y sale de las marquesinas de las casas. El bombardeo a cesado. Abro mis ojos y el Sol me saluda con un rayo en mi mejilla, las nubes se han ido y con ellas el agua.

Aunque tu no estás, te tengo en mi, conmigo, lo más cerca que alguien puede estar de otro: dentro de mí. Regreso a casa con el alma satisfecha y el corazón alegre, esperando que llueva otra vez para salir corriendo a la calle y tenerte.

Enredaderas

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Tejiendo enredaderas en mi mente, trepándolas con mis sueños hasta donde estas tu, llegue a visitarte por un instante para asegurar que estuvieras ahí. Tu presencia sació el vació que rasgaba y arañaba mi alma, rasguños tan cotidianos y presentes que me había olvidado de ellos. Continué explorándote para probar tu existencia sin escuchar queja alguna. Pase por tu mente y tu corazón; llegue a tu esencia y salí para observarte. Me perdí en el abismo de tus ojos y caí rendido en la almohada de plumas que desenrolló tu confianza en mí. Salte por la borda de tus ideas y caí en el cauce de tu perseverancia. Recorrí el lago donde guardas tus lagrimas y me perdí en el bosque de tu sensibilidad. Trastoque tu prudencia y monte el potro salvaje de tu audacia. Termine mi análisis con la unión de tus partes, regresé a verte completa y me asombre de la imagen que aparecía frente a mis ojos, la admiración los infló y tu extensión saco escalofríos de mi espalda baja.

Un poco desconfiado de tu solidez te hice y te deshice millones de veces en mi memoria -cerré los ojos para no verte, para no tener pista alguna que seguir- siempre regresé al mismo resultado increíble. Eras tú la que aparecía en el espacio que dejaba para armar tu rompecabezas. Las pruebas para encontrarte una falla, una justificación para no amarte, no fueron efectivas, jamás te vi un defecto.

Salté de tu recinto al suelo, sentí el cristal de mis pies quebrarse al caer, me hinqué para tocarlo, elevé la mirada para encontrarme con la enredadera. ¿No la habían creado mis pensamientos? Quede atónito, era real, estaba ahí, no estaba soñando despierto ni creando mi ideal en mi mente como tantas veces lo había hecho. Mis rodillas cedieron y mis ojos condensaron vapor, trataba de matar el suelo a puñetazos, ¡¿Por qué?! ¡¿Por qué hasta ahora?! ¿Por qué tenías que ser real?

Tantas veces te vi pasar delante de mí como una sombra flotando en la oscuridad, era el único que te veía. Los demás sabían de tu existencia más nunca te vieron, nunca te sintieron, caminaron a través de ti. Yo creía que tu existencia no era más que una mofa a lo que la sensibilidad nos dicta, burladote con tus formas de todo lo establecido por la visión acortada de hombres inteligentes. Mas tus formas eran tú, jamás creaste artificios para adornarte.

Me puse de pié y decidí atraparte de nuevo con mis ojos para refrescar el recuerdo vago que ahora tenía. Trepé la enredadera hasta donde te había dejado, seguías ahí. Dispuesta caminaste hacía mí para reconfortarme pues viste el nerviosismo en mis ojos, me tocaste. Salté hacia atrás. ¿Estarías segura de lo que estabas haciendo? Diste un paso adelante extendiendo tu mano. Esperaste hasta que mi mente cayera en cuenta de lo que estaba ocurriendo. Camine hacia ti imitando tu gesto, nuestras palmas se tocaron. Pareciese como si el ejercicio mental que yo había hecho lo hubieses hecho tu también. Sin embargo, no fue justo, tú lo llevabas haciendo ya de hace tiempo.

Abriste tus brazos y me diste entrada, sin nada, sin una armadura fría y hostil que antagonizara conmigo. La ternura de tu abrazo llenó de calidez mi desahucio, encerró mi corazón con una manta de esperanza y amor. Abrió mi mente para quitarle todas las dudas. Soy correspondido.

Cedo hoy a tu existencia, creo en ti y te admiro en todo lo que haces, te quiero. Aunque es corto el tiempo, jamás viví algo como lo que he vivido contigo. No importa lo que pase ahora, me has rescatado, me has revivido para nunca morir.

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